Siempre me he sentido atraído por el mundo de lo oculto, la magia y lo siniestro. Sin embargo hay algo que me gusta más que lo macabro en si mismo y es la fusión entre lo macabro y lo romántico. No soy especialmente admirador de este último género pero reconozco que en ocasiones, cuando se adereza con algo de oscuridad e inquietud, me atrae como la miel a las moscas. Supongo que esa es la razón de que me enamorara de Sally ( Pesadilla antes de navidad ) nada más conocerla. Tan frágil, tan oscura, tan misteriosa...
Especial Agradecimiento a Raquel González Martín
